Roman Polanski, un director de cine marcado por el escándalo

Director de cine Roman Polansky

Sin duda, la carrera de este director polaco ha estado marcada por una serie de incidentes que han determinado su quehacer cinematográfico. En 1969, su mujer Sharon Tate fue asesinada por un grupo de seguidores de Charles Manson y en 1977 fue  acusado de violar a Samantha Geimer, cuando ella contaba con 13 años, lo que lo obligó a abandonar Estados Unidos, cortando su carrera en ese país.

Descendiente de una familia de judíos, desde la edad de tres años, Roman Polanski tuvo que separarse de sus padres, quienes fueron confinados en los campos de concentración de Auschwitz y Ryszard. Durante este periodo perdió a su madre, en tanto que su padre sobrevivió luego de estar recluido por un lapso de dos años, convirtiéndose en uno de los pocos supervivientes polacos del Holocausto.

Después de la guerra, Polanski mostró interés por el mundo del cine. En 1962 debutó con la cinta El Cuchillo En El Agua, película que representó su comienzo exitoso en recrear historias de intriga psicológica, cargadas con elementos autobiográficos que posteriormente marcarían un estilo único en el séptimo arte y lo convertirían en un director de culto, además de un referente obligado en la cinematografía internacional.

En Gran Bretaña dirigió dos de sus más reconocidos trabajos, el thriller psicológico Repulsión (1965), película que protagonizó Catherine Deneuve, y Callejón Sin Salida (1966). A finales de los 60, Polanski protagonizó El baile de los vampiros (1967) y al año siguiente estrenó La semilla del Diablo (1968), cita por la que fue nominado al premio Óscar como Mejor Guionista.

Luego de que su esposa, Sharon Tate, fuera asesinada, Polanski se fue a vivir a Europa y no fue sino a inicios de los años 70 que regresó al cine con Macbeth (1971). En 1974 regresó a Estados Unidos para filmar Chinatown, por la cual fue nominado al Óscar como Mejor Director.

En 1977 tuvo que huir de los Estados Unidos, luego de ser encontrado culpable de violar a una menor de trece años llamada Samantha Geimer. Estuvo viajando por Europa con el fin de evitar la extradición hasta que, finalmente en 2009, fue detenido en Suiza.

Durante esa etapa, este atormentado director estrenó las cintas Piratas (1986), Frenético (1988), con Harrison Ford, Lunas De Hiel (1992), adaptación de una novela de Pascal Bruckner, La Muerte y La Doncella (1994) y La Novena Puerta (1999), thriller con Johnny Depp basado en una novela del escritor español Arturo Pérez-Reverte.

Una personalidad excéntrica, cargada de misterio, así como una amplia y reconocida producción cinematográfica que rebasa por mucho su controversial vida es indudablemente la herencia de este actor/director que desde sus primeros trabajos se convirtió en un pilar del cine internacional.

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