Los hombres cuidan a sus cónyuges tan bien como lo hacen las mujeres

Ciudad de México 14 de Agosto de 2018 (Redacción).-Un nuevo estudio de las universidades de Oxford y Pensilvania sugirió que, al igual que las mujeres, los hombres desempeñan un papel determinante en el cuidado conyugal durante la vejez.

Utilizando datos del Panel Socioeconómico Alemán (German Socioeconomic Panel Study), la investigación se centró en 538 parejas en Alemania con una edad promedio de 69 años, y observaron cómo las personas se ajustaban a las necesidades de cuidados, respondiendo tanto a cuidados físicos como a tareas domésticas.

Los resultados muestran que los hombres aumentaron sus horas de atención tanto como las mujeres, lo que resulta en niveles similares de atención una vez que su pareja enferma. Estas similitudes eran particularmente pronunciadas cuando un cónyuge se consideraba “gravemente enfermo”.

Cuando su pareja está delicada de salud, los hombres también aumentan el tiempo que dedican a las tareas domésticas. Sin embargo, las mujeres pasan más tiempo haciendo tareas domésticas, cuando su cónyuge está enfermo.

El estudio registró que las diferencias de participación desaparecieron en los hogares cuando, independientemente de su género, hombre o mujer, los cónyuges intervinieron para cuidarse mutuamente.

Laura Langner, especialista de la Universidad de Oxford, explicó que en este estudio identificaron que, a diferencia de investigaciones previas sobre la prestación de cuidados en la tercera edad, “los cuidadores masculinos respondían igual de bien que los cuidadores femeninos al inicio de la enfermedad de su pareja”.

Las personas viven más tiempo, lo que significa que tenemos una población que envejece cada vez y que será más dependiente. Enfrentamos, consideró, un problema de costo de atención a las personas de la tercera edad.

El equipo de trabajo informó, a través de un comunicado, que tienen la intención de aplicar este estudio a otros países y comparar los resultados. El estudio estuvo a cargo de Laura Langner y del profesor Frank Furstenberg, de la Universidad de Pennsylvania.

 

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