Cine porno, la sexualidad y las perversiones en la pantalla grande

Aunque resulte difícil de creer, en pleno siglo XXI aún hay quienes siguen escandalizándose con los desnudos que forman parte de películas y, ni hablar de aquellas escenas si se trata de sexo explícito el cual nos regalan las denominadas películas para adultos, cintas pornográficas cuya única finalidad es el goce por el goce mismo. Aunque para ser justos, existen algunas producciones que no han descuidado la historia y nos ofrecen relatos peculiares, con historias sencillas pero bien construidas. Eso sí, con su buena dosis de erotismo, sensualidad y lucimiento de esculturales cuerpos. ¿Pero sabes cómo surgió este demandado género en el cine?, bueno, aquí te contamos algo de su historia.

El término pornografía ya se utilizaba en algunos textos desde el siglo XVIII. Es precisamente en 1896 que aparece en pantalla grande el primer desnudo de una actriz en la cinta Le Bain, y ese mismo año se estrenó Le coucher de la Mariée, considerada la primera película erótica de la historia. Son esas dos películas las que dieron inicio a lo que a la postre se denominaría como Stag Movies o películas privadas, catalogadas únicamente para hombres.

Garganta profunda la cinta que revolucionó el cine porno

La década de los 90 ve surgir nuevas cintas pornográficas, ejemplo de ello es la argentina El sartorio, cinta que encierra un enigma sobre su país origen, ya que no hay ninguna copia disponible, e incluso se menciona que es una producción francesa filmada en 1908. Poco después, con el surgimiento de las cámaras de 8 mm, el cine porno tendrá una mayor proyección, con películas amateurs rodadas en los burdeles, un cine que era exclusivo de una clase social alta y, por supuesto, dirigido a los hombres exclusivamente.

Es en los años 50 cuando el cine porno logra romper el estigma de su consumo por parte del público masculino, al aparecer las primeras películas de burlesque, donde las escenas son más simuladas, abriéndose el mercado hacia las mujeres con el género denominado Beaver movies, cintas menos explícitas que permiten expandir su consumo.

Sin embargo, esta industria cinematográfica incipiente deberá enfrentarse al denominado Código Hayes, el cual censuraba escenas de cama u homosexuales, reglamento que fue abolido en 1967, en parte por la presión de Hugh Hefner, fundador y editor de la revista Play Boy, quien pugnaba por mostrar desnudos de mujeres en su publicación.

Hugh Hefner fundador de la revista Play Boy quien pugnaba por mostrar desnudos de mujeres en su publicación

Pero fue el director italofrancés Lasse Braun quien cambió el panorama para el cine porno al ser uno de los pioneros en promover la lucha por la legalización de la pornografía, logrando que el material pornográfico llegará a más público. En 1969 consiguió que Dinamarca fuese el primer país que la legalizase. Braun produjo un gran número de películas hard-eróticas, entre las que se encuentran cult movies como French Blue (1974), Sensations (1975), Body Love (1976) y American Desire (1980).

Paralelamente, en Estados Unidos se producen las primeras películas pornográficas entre las que figuran Garganta profunda (1972) de Gerard Damiano, Detrás de la puerta verde (1972) de Jim y Artie Mitchell, y El diablo en Miss Jones (1973), también de Damiano.

Sylvia Kristel actriz destacada en el cine porno

Los años 80 ven el nacimiento de las primeras estrellas del cine porno, las cuales obedeciendo a los cánones de belleza nos presentan cuerpos más atléticos, con exuberantes pechos y rostros más estilizados, imágenes muy alejadas a las primeras protagonistas de este género pero que responden a nuevos estereotipos de la sociedad. Además, apoyado por el surgimiento del VHS en el cine y con ello el abaratamiento de costos y masificación de la industria, se da un impulso y crecimiento de este inusual giro.

Un género del séptimo arte que ha tenido altibajos, que ha visto florecer infinidad de pornstars y que, en el año 2000, se incorporó al fenómeno del internet, lo que le permitió abrir su mercado a un público más amplio, incluso dando cabida a propuestas más innovadoras. Una industria que pasó de la clandestinidad y la censura, a ser considerada como una manifestación artística. Al fin y al cabo, el cine porno es el reflejo de nuestras prácticas sexuales, nuestras perversiones y todo aquello que antes permanecía oculto entre cuatro paredes.

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