Autocinemas, un viaje al pasado cargado de nostalgia

Autocinemas un viaje al pasado cargado de nostalgia

Seguramente para muchos de ustedes el concepto de los autocinemas no les dice nada, y es que, si tomamos en cuenta que el primer cine de este tipo tuvo su origen allá por los años 1933 en New Jersey, la historia de este nuevo concepto para ver películas no tuvo gran arraigo en el país y a la fecha sólo existe un sitio, el Autocinema Coyote, el cual cuenta con dos sucursales, donde puedes disfrutar la película de tu elección desde la comodidad de tu automóvil. Pero, ¿quieres conocer un poco más de la historia de estos lugares? Aquí te contamos un poco de su historia.

Como mencionamos anteriormente estos lugares tuvieron su origen en los años 30, cuando el empresario Richard M. Hollingshead instaló de manera provisional una sábana entre los árboles y proyectó sobre ella una película con ayuda de un aparato que colocó sobre el techo de su coche. Su finalidad era promocionar los lubricantes que comercializaba la marca de su padre. Iniciativa que patentó más tarde para crear el lucrativo negocio que hoy en día sigue teniendo auge en algunos países de Europa y Estados Unidos.

Autocinemas una nueva forma de ver las películas

Es precisamente un 6 de junio de 1933 que Hollingshead inauguró el primer autocinema del mundo, el cual tenía unas 400 plazas y estaba situado sobre una vía rápida en el barrio de Pennsauken, con un concepto más bien familiar. Y aunque se vio obligado a cerrarlo en parte por las quejas de los vecinos, la idea fue rápidamente replicada a lo largo del territorio de Norteamérica.

Con el auge de estos sitios llegaron también las mejoras para poder disfrutar plenamente las películas del momento, el sonido, que antes provenía de altavoces colocados en las pantallas o en la ventana de cada coche, pronto se podría sintonizar a través del radio del coche en ambas frecuencias, lo que permitió que el sonido de la película se reprodujera en sistemas de alta fidelidad.

Historia de los autocinemas

Por supuesto que México no estuvo exento de la moda de los autocinemas, llegando incluso a contar con tres establecimientos ubicados en Lindavista, Coyoacán y Satélite; mismos que cerraron hace cuatro décadas. Sin embargo, hace seis años la diseñadora Jacqueline Kajomovitz, el arquitecto Rafi Farca, la fisioterapeuta Miriam Mercado y el cineasta Isaac Ezban retomaron la idea de montar un autocinema que retomará el concepto original pero con los avances tecnológicos de vanguardia.

Es así como nace el Autocinema Coyote, un sitio ubicado al poniente de la Ciudad de México en la salida de la carretera a Toluca en Santa Fe, el cual tiene capacidad para 160 autos con una pantalla de 16 x 12 metros y que cuenta, además, con los típicos alimentos para acompañar tu cinta favorita, así podrás saborear los clásicos hotdogs, palomitas, refrescos, hasta hamburguesas malteadas y visitar su tienda de souvenirs y curiosidades.

Autocinema Coyote ha retomado el concepto y lo ha vuelto a traer a los jóvenes
Y sí, aunque los autocinemas, a decir de los amantes del cine, no son la mejor opción para disfrutar de una buena película son sin duda, una excelente oportunidad para viajar en el tiempo, vivir o revivir la experiencia de ir al cine en automóvil, disfrutar de esas cintas retro que nos hacen voltear al ambiente de los años 50 pero sobre todo es la posibilidad de tomar un aire, ese que tiene un olor a nostalgia, donde todo tiempo pasado fue mejor.

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